Sherlock primero estudia temas
que le ayuden a dominar conocimientos especiales que aplica a sus problemas;
inclusive realiza experimentos de laboratorio para desarrollar técnicas que
serán útiles para facilitar la obtención de pruebas.
Después, desarrolla sus
facultades de observación: curiosea las escenas con gran detalle al grado de
advertir pistas que los demás pasan desapercibidas; podríamos decir que realiza
una investigación exploratoria así como de campo.
Finalmente, “razona hacia
atrás”: a partir de las observaciones realizadas extrae sus respectivas causas
(investigación explicativa), genera hipótesis que comprueba o descarta con hechos (método deductivo) y liga
lógicamente todas las pistas (método analítico) para obtener una explicación
detallada de lo sucedido.
Como vemos, Sherlock utiliza
métodos de investigación, inclusive menciona que es una “equivocación garrafal
el sentar teorías antes de disponer de todos los elementos de juicio” que es
justamente lo que hacen los detectives Gregson y Lestrade de Scotland Yard: a
partir de pequeñas observaciones se precipitan a dar conclusiones que toman
como ciertas y sobre de ellas desarrollan el caso, es decir toda nueva pista
que se les presenta la ligan a como dé lugar con su hipótesis por lo que
cualquier observación que se oponga a dicha hipótesis la descartan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario